Antropología

¿Qué es la Antropología?

Según la Real Academia de la Lengua, la antropología se puede definir como el estudio de la realidad humana, o bien como una ciencia que trata los aspectos biológicos y sociales del hombre. Pero ¿qué significa esto?

La antropología es una ciencia que estudia a los humanos y su comportamiento tanto del presente como del pasado.

Lo hace de una forma integral, es decir, teniendo en cuenta todos los aspectos que nos hacen humanos. Por lo tanto, tiene en cuenta tanto aspectos físicos o biológicos (de nuestra situación como animales), como sociales y de cultura.

Por tanto, se trata de una ciencia muy amplia y también bastante multidisciplinar, que aglutina conocimiento obtenido a través de otras ramas, como la sociología, la lingüística, las ciencias biológicas, la psicología, etc.

Significado de Antropología

La palabra antropología proviene del griego y está formada por una fusión entre dos palabras: antropo (ánthrōpos, que significa humano) y logía (logos, que significa conocimiento). El sufijo griego “logos” se utiliza como “el estudio de”, por tanto antropología hace referencia al estudio del ser humano.

¿Qué estudia la Antropología?

La antropología puede estudiar diversos aspectos del ser humano, tanto como ser biológico, como ser social y cultural. Pero aparte de dividirse en muchas ramas, la característica de la antropología es estudiar al ser humano de forma integral. Es decir, estudiar las enfermedades humanas no es antropología, como tampoco lo es estudiar sus lenguajes.

Así, el objetivo de esta ciencia es lograr conocimiento sobre el ser humano en muchos planos diferentes, como pueden ser la evolución de la especie, la formación de sociedades, desarrollo de diversos idiomas, expresión cultural, así como el estudio de otros pueblos o sociedades ya desaparecidas.

Los profesionales que estudian la antropología son los antropólogos, y estos pueden dedicarse a muchos campos: antropología lingüística, biológica, física, sociocultural, o incluso forense. Ahora vamos a hablar en detalle de las ramas más destacadas de la antropología.

Ramas de la antropología

Antropología social, cultural o etnología

Esta rama de la antropología se basa en el estudio de las características que más nos diferencian del resto del reino animal.

La antropología social se refiere a estudiar las instituciones sociales de los grupos humanos. El ser humano es un animal social y desde las épocas más primitivas se ha asociado en grupos con distintas dinámicas.

El objetivo del antropólogo es entenderlas y describirlas, teniendo en cuenta tanto a sociedades de cazadores-recolectores, medievales, de pueblos aislados o incluso la sociedad contemporánea.

La antropología cultural va muy asociada a ella, ya que estudia la cultura de diferentes grupos, que incluye las creencias, tradiciones, los mitos, las leyes, normas morales, arte, etc.

Junto a la antropología social puede describir cómo han cambiado las sociedades y cultura a lo largo del tiempo y sobre todo, explicar por qué. De hecho, esto se puede definir como antropología sociocultural.

Por su parte, la etnología también está estrechamente relacionada con lo anterior. Se define como el estudio sistemático del modo de vida de los pueblos actuales y pasados.

Sin embargo, su enfoque es más global porque compara las diferentes culturas de los grupos de población. Las religiones, formas de subsistencia, organización familiar y de gobierno, lenguajes, economía y diversidad cultural son los principales pilares en los que se apoya.

Arqueología

Quizás sea la rama más conocida, debido a sus múltiples apariciones en la gran pantalla. En este caso, se centra en conocer, entender y describir las sociedades antiguas a partir de los restos que se pueden encontrar de ellas, como utensilios, monumentos y obras de arte, documentos y otros testimonios.

Pero no hay que confundirlo con la paleontología, que es una rama de la geología que estudia el pasado y que son los que encuentran fósiles de dinosaurios, por ejemplo.

Hay enfoques de la arqueología más prácticos, que se basan solamente en estudiar los restos materiales de la vida humana ya desaparecida; mientras que otros son más psicológico-conductistas y tienen como objetivo ser capaces de reconstruir por completo el modo de vida de los pueblos antiguos.

Para ello a menudo necesitan el conocimiento de otras ciencias como biología (por ejemplo, para estudiar los genes o enfermedades), geología o geografía (para saber el aspecto del entorno en ese tiempo).

Antropología biológica

A esta rama de la antropología se le denomina también antropología física, ya que define procesos biológicos o físicos, que se pueden explicar mediante el método científico.

Concretamente se estudia la naturaleza del ser humano, de la misma forma que podría estudiarse la de otro ser vivo.

Para ello, se requieren fuertes conocimientos de genética, bioquímica y evolución. Se estudia la variabilidad entre individuos y cómo esta fue -y es-clave para seleccionar las poblaciones actuales, cómo fue nuestra evolución y también cómo se desarrollan nuestra cultura y sociedad al interaccionar con nuestro ambiente y entorno (entre otros aspectos).

Aunque se subdivide en muchas ramas diferentes, a su vez estas ramas se pueden clasificar según sean cualitativas o descriptivas (describen y comparan aspectos no medibles) o cuantitativas o métricas (se centran en aspectos medibles entre grupos).

Una de sus ramas con más peso en la actualidad es la antropología forense, que identifica los huesos de cadáveres encontrados según sus rasgos anatómicos o las variaciones que presenten y que los hagan únicos para un individuo. Tiene mucho peso en los aspectos legales de la actualidad y de hecho, la serie “Bones” trataba precisamente, sobre antropología forense.

Antropología lingüística

Esta disciplina estudia las diversas lenguas surgidas a lo largo de la historia humana, tanto activas todavía como ya extintas.

No solo quiere aprender su significado, sino también cómo se relacionan unas con otras, y sobre todo, cómo se relacionan con las sociedades en las que se usan. Es sabido que el lenguaje puede modelar la forma de pensar de una sociedad, y la antropología lingüística observa este aspecto.

Tiene mucha relación con la antropología social y cultural que ya hemos visto, ya que la lengua es una característica esencial para el buen funcionamiento de una sociedad, y también es parte indudable de la cultura.

Las lenguas cambian con sus hablantes, y a su vez, los hablantes son moldeados por ella. Así, la antropología lingüística requiere de una fuerte conexión con el resto de ramas.

Historia de la Antropología

El ser humano se estudia desde la Antigüedad, por ejemplo, filósofos como Platón o Aristóteles, y muchos antes que ellos, se preguntaban sobre el ser humano, sobre su origen, naturaleza, funcionamiento… Sin embargo, en estos filósofos, el aspecto social y cultural solía ser solo una parte más del resto de su obra.

Sin embargo, fue a mediados del siglo XVIII, en el llamado Siglo de Las Luces, cuando comenzó la antropología como la ciencia que se conoce hoy en día, ya que se empezó a estudiar sistemáticamente el comportamiento humano. Las ciencias sociales tuvieron un gran auge y ello permitió que la antropología se alzara como una disciplina por derecho propio.

Ya en el siglo XIX hubo varias corrientes de pensamiento que ahondaban en el ser humano como objeto de estudio, llevadas a cabo desde muchas aproximaciones diferentes.

Al principio se estudiaban los “pueblos primitivos” es decir, los aborígenes de zonas colonizadas. Sin embargo, con el tiempo se empezaron a estudiar las sociedades y humanos de todo el planeta, y tanto presentes como pasados.

Cuando en el siglo XX se hizo una clasificación entre ciencias puras, ciencias biológicas y humanidades, la antropología fue la disciplina que no se restringió a ninguna de ellas, ya que bebe y necesita de las tres para funcionar, y tener así el enfoque holístico del ser humano.

En la actualidad, la antropología incluye también aproximaciones cognitivas, económicas y de género y sexualidad.